La esperanza en Cristo

🌅 Hola, finalmente hoy vamos a terminar con el tema de la esperanza en el Apocalipsis. Este libro tiene mucho para decirnos.  

Hola, ¿cómo te encontrás hoy? Estamos hablando de la esperanza desde un lugar que, a simple vista, parece no tener nada de ella.  

✍️ Alejandro Del Zotto

🚪 Y entonces, casi al final de la carta, Jesús dice algo que duele: son palabras terribles. Porque no podemos imaginar a Cristo teniendo que llamar a la puerta de una iglesia para que lo dejen entrar. ¿Cómo puede ser que una iglesia lo deje afuera? ¿Cómo puede ser que se rehúse a tener comunión con Él, a compartir la santa cena cada domingo?

😔 ¿Quién tiene la culpa? Los miembros. Porque no reclaman. Porque no se imponen. Porque no piden. Y sin embargo… aunque todo parezca perdido, aunque la mediocridad espiritual parezca ganar… sí hay esperanza. Jesús dice: en ese amor está nuestra esperanza. Cristo quiere que nuestro comportamiento espiritual sea lo mejor posible. Pero nunca deja de amarnos.

🕊 En las cartas a las siete iglesias del Asia Menor hemos visto siete puertas abiertas a la esperanza:  

• Éfeso: esperanza ante la maldad humana  

• Esmirna: esperanza ante la tribulación  

• Pérgamo: esperanza ante un mundo satanizado  

• Tiatira: esperanza ante el comportamiento cristiano  

• Sardis: esperanza ante la indiferencia espiritual  

• Filadelfia: esperanza ante la quietud frente a la vida  

• Laodicea: esperanza ante la mediocridad espiritual

La mejor forma de entrar por estas puertas es llegarnos a Cristo.

❤️ Eso es lo que quiere para vos. Para mí. Para todos los que confiamos en Él. Cristo quiere entrar en nuestro corazón, desbordarlo y formar parte de nuestra vida. Guiarnos por los caminos que Él vino a trazarnos. Caminos rectos. Caminos de vida.

🙏 Hoy termino los mensajes de esperanza a las siete iglesias del Apocalipsis. Pero en mi próxima emisión seguiré hablándote de estos mismos temas bíblicos. Espero que estés ahí. Invitá también a tus familiares y amigos a que escuchen estas emisiones. Que Dios te bendiga. Y que su presencia se manifieste en tu vida… hoy.

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