Un nuevo año.

✨ El Año Nuevo y los Cambios

Han pasado apenas dos semanas desde que comenzó el año nuevo, y tres desde la última Navidad. Sin embargo, aquella Navidad ya parece tan lejana… aunque todavía guardo frescas en mi mente las imágenes de las navidades pasadas.

La Navidad y el fin de año siempre despiertan recuerdos: personas, amigos, conocidos, familiares. En esa semana especial del año estamos más sensibles, más atentos a lo que vivimos y a quienes amamos. Y de repente, casi sin darnos cuenta, nos encontramos inmersos en un nuevo año.

Parece increíble que hace solo dos semanas nos despedíamos del año viejo, repitiendo el famoso refrán: “Año nuevo, vida nueva”. Un dicho que se escucha en todo el mundo, en cualquier idioma.

🎯 Las resoluciones de fin de año

En el lugar donde vivimos, existe la tradición de hacer las conocidas resoluciones de fin de año. Cuando llega la medianoche del 31 de diciembre, o las primeras horas del 1 de enero, muchos deciden hacer cambios en su vida:

  “Este año voy a cambiar.”

  “Voy a ser una persona nueva.”

  “Voy a estudiar.”

  “Voy a dejar de fumar.”

  “Voy a bajar de peso.”

  “Voy a ser mejor esposo, esposa, padre, madre, hijo…”

  “Voy a comer más sano.”

Y la lista podría seguir todo el día. Pero… ¿se cumplen realmente estas promesas? ¿O son solo deseos que repetimos por costumbre, tradición o hábito?

Todos los años decimos lo mismo. Todos los años escuchamos lo mismo. Pero… ¿realmente cambiamos?  

¿Vivimos una vida nueva?  

¿Deseamos de verdad una vida distinta?

🔄 El mundo cambia… ¿y nosotros?

Nada es tan frecuente en este mundo como el cambio. Todo cambia a nuestro alrededor. La sociedad nos empuja a vivir en modo “actualización constante”: lo que hoy es nuevo, mañana ya es viejo. Desde el teléfono hasta la ropa.

Pero no todos los cambios son buenos. Las malas influencias también moldean nuestras decisiones.

El apóstol Pablo lo dijo claramente en 1 Corintios 15:33:  

“Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.”

Es más fácil destruir que construir. Más fácil cambiar para mal que cambiar para bien.

🌍 Una época marcada por el desorden interior

Cambian los siglos, cambian las generaciones, cambiamos nosotros. Y sin embargo, vivimos en una época donde el odio, los celos, la agresividad y los afanes desmedidos parecen dominar el corazón humano. Lo vemos en las calles, en las noticias, en nuestro entorno.

✝️ El verdadero cambio que Jesús vino a traer

La reflexión de hoy apunta a esto: ¿en qué debemos cambiar?

Ese fue precisamente el propósito de la venida de Jesucristo al mundo.  

El Hijo de Dios vino para mejorar todas las cosas, para introducir cambios profundos en la mente y en el corazón del ser humano.

La influencia de Jesús en la historia es imposible de negar.  

Cristo predicó el amor en lugar del odio, la entrega en lugar del egoísmo.  

Cristo vino a transformar el corazón del hombre.

Pero hay algo fundamental:  

Jesús no puede cambiar a una persona que no desea cambiar.  

No existe fuerza en el universo capaz de transformar a alguien que no quiere ser transformado.

🔑 Tres requisitos para un cambio real

1.  Un deseo sincero de cambiar.  

Sin ese deseo, nada comienza.

2.  Fe en Jesús.  

Sin fe, Él no puede obrar en tu vida.  

Y aun si tu fe es pequeña, Cristo puede hacer milagros en vos.

3.  Cambiar lo viejo por lo nuevo.  

“Año nuevo, vida nueva” suena muy bien… pero debe ser real.  

Y la única verdad capaz de producir ese cambio es la verdad de Cristo.

Muchos buscan cambios físicos, pero hoy te hablo de algo más profundo:  

cambios espirituales, cambios en el corazón, en los sentimientos, en el alma.  

Un cambio completo de vida que te prepare para vivir mejor aquí… y para una eternidad más feliz.

🌟 Cristo tiene el poder para ayudarte a cambiar

Entonces decime…  

¿Qué estás esperando?

Mi deseo es que Dios hoy te bendiga grandemente.

Alejandro Del Zotto  

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