Cuando el dolor ocupa todo tu espacio

Mas alla de nuestra fe… cuando nuestros sentidos nos distraen.

Cuando enfrentamos un problema, algo extraño sucede dentro de nosotros:

las bendiciones que recibimos cada día parecen desaparecer.

No porque ya no estén, sino porque el dolor ocupa todo el espacio.

Es como cuando te golpeás el dedo del pie:

por un momento, no podés pensar en nada más.

El dolor domina tu atención.

En lo espiritual pasa lo mismo.

Nos enfocamos tanto en lo que nos preocupa que todo lo demás —

incluso lo que realmente importa —

queda empujado al fondo.

En ese contexto, el libro de Lamentaciones nos da una verdad que no fue escrita para gente que está bien,

sino para gente rota:

“Las misericordias del Señor son nuevas cada mañana.”

Eso nos anima.

Pero el corazón del mensaje está en lo que sigue:

“Grande es tu fidelidad.”

Y esto es lo que necesitamos entender en términos simples:

  • Las misericordias de Dios son nuevas cada mañana porque Su fidelidad es nueva cada mañana.
  • Su fidelidad no cambia cuando yo cambio.
  • Su fidelidad no se debilita cuando yo me debilito.
  • Su fidelidad no desaparece cuando aparecen mis problemas.

Nosotros somos inestables.

Él no.

Nosotros fluctuamos.

Él permanece.

Nosotros fallamos.

Él sostiene. ✨

La paz del creyente no viene de que todo esté bien,

sino del hecho de que Dios sigue siendo fiel incluso cuando nada está bien.

Ese es el mensaje que queremos que el lector lleve sin esfuerzo:

por grande que sea tu preocupación, la fidelidad de Dios es más grande. 🙏

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