En toda sociedad existen distintos estados de bienestar.
Algunos necesitan tenerlo todo para sentirse felices; otros, aun esforzándose al máximo, no logran alcanzar ni lo más mínimo. Y lo curioso es que la sensación de fracaso o plenitud no depende de lo que uno posee.
Podemos sentirnos vacíos teniendo todo, y sentirnos igual aun no teniendo nada.
La plenitud no es un estado físico.
Es un estado mental.
La pregunta verdadera no es cuánto tengo, sino:
¿estoy satisfecho conmigo mismo?
Vivir conformes es un estado interior, no un inventario de bienes.
Y nadie lo expresó mejor que el apóstol Pablo cuando escribió a la iglesia de Filipos:
“Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
(Filipenses 4:12–13) El peso real de estas palabras 📖
Para entenderlas, hay que mirar quién las escribió y desde qué experiencia.
En 2 Corintios, Pablo revela su trasfondo:
- Cinco veces recibió de los judíos cuarenta azotes menos uno.
- Tres veces fue golpeado con varas.
- Una vez fue apedreado.
- Tres veces naufragó.
- Pasó una noche y un día en lo profundo del mar.
- Vivió peligros en ríos, caminos, ciudades, desiertos, el mar y entre falsos hermanos.
- Sufrió hambre, sed, frío, desnudez, fatiga y desvelos.
- Incluso tuvo que escapar de Damasco descolgado en una canasta por una ventana del muro.
Este no es el testimonio de un hombre cómodo.
Es el testimonio de alguien que conoció la pobreza, el peligro, la persecución y la fragilidad humana.
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Y aun así, Dios obró a través de él 🙌
- En Iconio, donde muchos creyeron.
- En Listra, donde sanó a un cojo y la multitud pensó que era un dios.
- En Jerusalén, donde se contaron las maravillas hechas por medio de Pablo y Bernabé.
- En Filipos, donde liberó a la joven pitonisa y el terremoto llevó a la conversión del carcelero.
- En Éfeso, donde el Espíritu Santo se manifestó con poder.
- En Troas, donde Eutico fue levantado de los muertos.
- En Malta, donde sobrevivió a la mordedura de una serpiente mortal y sanó a muchos enfermos.
Pablo conoció la gloria y el sufrimiento, el poder y la debilidad, la abundancia y la necesidad.
Su lucha personal 🌿
En 2 Corintios 12:6–10 cuenta que rogó tres veces al Señor para que le quitara un problema que lo afligía.
La respuesta fue:
“Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.” Y entonces Pablo concluye:
“Cuando soy débil, entonces soy fuerte.” Después de azotes, naufragios, milagros, persecuciones, hambre, revelaciones, peligros y escapes… Pablo resume su vida en una frase que solo alguien así puede decir:
“Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad…
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” No es un eslogan.
No es una frase motivacional.
Es el testimonio de un hombre que descubrió que la verdadera fortaleza no depende de las circunstancias, sino de quién sostiene el corazón.
¿Estoy dispuesto a dejar que Cristo sea mi fortaleza, aun en aquello que no puedo controlar?
como siempre… Que Dios hoy… te bendiga grandemente!
