Pensando en la nada, encontré todo ✨

Un comienzo simple

Sentado frente a mi pequeña portátil, encaro otra vez la página en blanco, como casi todos los días. Hoy quiero contar lo que me acaba de pasar. Hace apenas unos minutos terminé una conversación con un joven que se llama Agustín.

De Agustín no sé mucho. Lo conocimos parado al lado nuestro, bolso en mano, con cara de recién llegado — y el lugar no era cualquiera: Times Square, en Manhattan, en el banderazo previo a la final del Mundial 2026. Estábamos con mi esposa y dos chicas argentinas que, por esas cosas del destino, también habían llegado desde Nashville.

Un encuentro inesperado

Agustín venía de Salt Lake City, Utah. Saltábamos y cantábamos al ritmo de los bombos, entre banderas y calor, cuando decidimos salir del tumulto. Mi esposa le preguntó: “¿venís con nosotros?”

Encontramos un lugar donde comer e hidratarnos — llovía y hacía calor al mismo tiempo, rodeados de cemento y de cientos de argentinos apretados en esas cinco esquinas, sin espacio para un alma más 🌧️.

El fin de semana terminó y cada uno volvió a su ciudad. Pero seguimos en contacto: él con los desafíos de un inmigrante joven y solo en una ciudad difícil; nosotros en nuestra Nashville, ya más asentados.

La llamada que abrió algo

Anoche me llamó para preguntar cómo iba mi búsqueda de trabajo. “Mañana te cuento”, le dije.

De madrugada apliqué a una empresa, y esta mañana, mientras desayunaba pensando en llamarlo, me llegó un mensaje citándome para una entrevista. Lo llamé para contarle, y ahí vino lo interesante.

Agustín me dijo que mientras hablábamos, había estado pensando — hablando con Dios — en algo para animarme. Pensó en David frente a Goliat.

“No sé bien qué decirte”, me dijo, “pero sé que como David ya peleaste varias batallas. Dios está con vos ahora, igual que estuvo antes. Esta batalla ya la tenés ganada.” ⚔️

Le pregunté por su propia búsqueda, porque él también anda buscando trabajo — de hecho, días atrás me había pedido consejo sobre qué hacer.

Cuando Dios conecta los hilos

Me detuve a pensar. Así conecta Dios a las personas, en el momento justo. No por lo que me dijo Agustín en sí, sino porque el centro de esa conversación, como siempre, terminó siendo Dios.

La página ya no está en blanco. Tiene la vivencia de un momento especial. Pensaba en la nada, y la nada, de alguna manera, me llevó a Dios — quien de la nada hizo todo el universo 🌌.

A Él le debemos todo lo que somos. Se lo dije a Agustín: todo lo que tengo y hago se lo debo a Dios. En Él está el poder de hacer y deshacer. El que ilumina mi día y oscurece mis noches.

Todo va a ser conforme a la voluntad de Dios, y no a la mía. Y está bien.

Para pensar…

Dos personas buscando trabajo, pensando en Dios.

Algo tan lejano para muchos y tan necesario para otros 🙏.

Si esta historia te resonó, compartila o escribime. Me gustaría saber qué te movió.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio