Sos rico y no te das cuenta… 💫

Hoy, ya pasado el mundial 2026 y todo lo que trae consigo, pienso en casa: estuvimos disfrutando un evento único en nuestras vidas. Sin planearlo. Sin pensarlo demasiado.

Muchísimas veces tenemos tesoros al alcance de la mano, y la rutina no siempre nos ayuda a ver esos momentos. 🌿

De la misma manera se encuentra la paz que sobrepasa todo entendimiento.

Está tan cerca de nosotros que muchas veces la gente la pasa por alto. Vive los afanes de la vida. No descansa. Y así también se le pasa el tiempo buscando algo que ni siquiera puede nombrar.

Unos buscan fama; otros, gloria; otros, riquezas.

Pero lo más lindo está en esas pequeñas cosas.

“No se afanen”, nos dice Jesús. (Filipenses 4:6–7) ✨

Me quedo con este recuerdo: la idea era simple — perdernos entre la multitud de hinchas en Manhattan el fin de semana de la final y ver el partido en algún lugar. Nadie nos iba a reconocer entre tanta gente.

Terminamos en el centro del banderazo, literalmente, cantando entre bombos y banderas 🇦🇷.

Dos personas mayores de sesenta años, rodeados por una ola de jóvenes que ni conocíamos.

Algunos se quedaron todo el día con nosotros; terminamos viendo la final juntos en una pantalla gigante.

Y cuando perdimos, nos fuimos todos al Central Park a pasar la tarde.

Compartiendo mate con gente que ayer no existía en nuestra vida. ☕💙

Tesoros que ninguna tarjeta de crédito te puede comprar.

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